Proyecto Marte: de prejuicios, errores y terraformaciones

Proyecto Marte, de LJ Salart
Edición de Cazador de Ratas
  • Título: Proyecto Marte
  • Autor: L J Salart
  • Editorial: Cazador de ratas
  • Formato: rústica, ebook
  • Nº de páginas: 253
  • Ilustración de cubierta: Calavera Diablo
  • Fecha de publicación: noviembre de 2019
  • Fecha de lectura: septiembre de 2020
  • Enlace de compra: web de la editorial, Lektu

Reseña de Darío Anzalone

Los prejuicios son algo curioso… Curiosos de una forma peligrosa, probablemente. Crees que no los tienes, y probablemente eres capaz de no caer en ellos cuando piensas de forma consciente. Sin embargo, a veces es interesante reflexionar hasta qué punto guían nuestras decisiones menos conscientes. Y me pregunto si alguno de ellos afectó al hecho de que dejé Proyecto Marte en la pila de libros por leer durante dos años.

¿Qué prejuicios podrían haberme afectado? El combo de autor autopublicado y además nacional, probablemente. Compré Proyecto Marte en Julio de 2018 –tras conocer a LJ Salart a través de las redes sociales– porque no pintaba mal, pero casi más por apoyar a alguien que se había currado una novela, en una de esas tendencias en plan Medici que tenemos –y que no están mal–. Pero se fue directo a mi pila, que como le pasa a la mayoría de gente –si no eres Consuelo– crece sin parar.

¿Hasta qué punto afectó que fuera autopublicado las veces que elegí otro libro al escoger mi siguiente lectura? No lo sé. No es que no quisiera leerlo, sino que siempre se colaban otros libros por delante. No todas las decisiones tienen un solo motivo, y podría argumentar que con el tiempo me he ido alejando de la CF más hard o especulativa, tendiendo más hacia la Space Opera o la fantasía directamente. Practico, y no me escondo, una lectura cada vez más lúdica, donde lo que busco es pasarlo bien y no, en general, tener profundas reflexiones. Esto puede haberme hecho elegir otras lecturas antes, pero no consigo quitarme la sensación de que no fue solo ese el motivo de que pusiera otros libros por delante. O es posible que solo esté tratando de racionalizar mi error porque, en efecto, no leer Proyecto Marte en cuanto tengas la oportunidad es, sin duda alguna, un error descomunal. Finalmente, este septiembre, eligiendo a la carrera un libro para llevarme de viaje, saqué de la estantería Proyecto Marte, y no solo lo devoré, sino que me ha reconciliado con ese tipo de CF que hacía tanto que no disfrutaba.

Ya sabía que el autor tenia una excelente prosa, porque en su momento leí Un cálido escalofrío (El Astronauta imposible, 2018), y a pesar de no ser para nada lo que en general me llama como lector –es una antología de relatos de fantasmas, que no de terror– acabé completamente rendido a la narrativa y a los sentimientos que el libro provocaba. En Proyecto Marte, LJ Salart no deriva hacia la melancólica fantasía sobrenatural de dicha obra, sino que usa su prosa para entregar una excelente ciencia ficción especulativa.

Proyecto Marte se despliega en una estructura en forma de caracola perfectamente ejecutada. Desde un relato central que sirve de arranque a la historia, cada relato nos lleva adelante y atrás en la línea temporal, alejándose con saltos cada vez más grandes de ese primer relato donde se nos narra un hecho histórico, un gran hito para la humanidad: la primera vez que una persona respira el aire de un Marte terraformado.

Estructura narrativa de Proyecto Marte
Estructura narrativa de Proyecto Marte, según Darío Anzalone

Lo bien engarzada que está esta estructura se nota por algo muy difícil de hacer: el autor consigue que los relatos que van hacia el pasado resulten poco predecibles y revelen continuamente elementos y giros nuevos, a pesar de que sabes qué va a pasar después… Y eso sin que se sienta forzado en ningún momento. Es decir, cuando luego esos hechos encajan con relatos sobre el futuro –incluyendo algunos que ya has leído–, lo hacen de forma natural y te llevan a pensar que, en efecto, eso que leíste puede ser una consecuencia de lo que ahora se te narra acerca del pasado. Lograr ese equilibrio entre coherencia con las consecuencias en el futuro y que aun así no sea evidente para el lector lo que sucedió en el pasado es de un gran mérito y una de las principales razones por las que la novela funciona tan bien. Sorprende aún más al saber que los relatos que la componen fueron publicados originalmente por el autor en su blog a lo largo de bastante tiempo. Me pregunto si tuvo desde el principio un esqueleto de todos los hechos o sencillamente consiguió esa integración relato a relato. En cualquier caso, está brillantemente ejecutada.

Me he referido a Proyecto Marte como una novela y, en efecto, así la considero, a pesar de que he hablado de relatos hasta ahora. No creo que sea un fix-up, dado que no hay una supra-estructura que ligue los relatos fuera de ellos, ni una antología de cuentos, porque en realidad más que relatos podrían ser capítulos…pero al estar separados cientos o miles de años, no pueden tener en su mayoría los mismos personajes –algunos sí salen en varios, a menudo como referencias históricas o familiares–. En realidad, es una novela sobre la humanidad en sí y su posible futuro, abarcando miles de años, como se ha hecho en grandes sagas de CF como La Fundación y similares.

Por lo que acabo de comentar, Proyecto Marte no puede ser una novela de personajes, con individuos profundos y que evolucionen. A pesar de esto, en la mayoría de los relatos Salart consigue que te importe el destino de sus protagonistas y lo que sucede con ellos, y eso es un gran logro en las pocas páginas de cada capítulo. Lógicamente, algunos son más emotivos y otros buscan más la especulación, pero en cualquier caso es fácil conectar con la historia que se desarrolla ante nosotros. En algunos relatos me encontré cerrando el libro al terminarlo y reflexionando emocionado sobre lo que haría en esa situación. Por ejemplo, en el caso de tener una hija enferma, si existiese tecnología de crionización, ¿la enviarías congelada a un futuro ignoto por si se encontrase la cura para su enfermedad, aun sin saber qué sería de ella y con la seguridad de que tú no volverías a verla?

Proyecto Marte, cubierta de la edición autopublicada

En la novela se tratan numerosos temas típicos de la ciencia ficción, desde la comentada crionización hasta las IAs, pasando por la terraformación, la posibilidad de trascender, una mente colmena intercomunicada entre toda la humanidad, la reconstrucción después de un apocalipsis climático, etc. El autor usa y explora estos tropos durante un plausible futuro de la humanidad, y aunque las historias y el tratamiento de esos temas son de por si entretenidas e interesantes, LJ Salart busca siempre un matiz sobre cómo estas cosas nos afectarían a nivel personal y como sociedad. Esta especulación humanística y sociológica hace que dichos temas, vistos en algún caso ya muchas veces, no se sientan muy manidos. Además, consigue reflejar estos matices de forma ligera, manteniendo un tono muy dinámico en la novela, sin caer en pesadas reflexiones o interminables monólogos.

Tan grande es la colección de diferentes temas tratados –cuyo origen esté tal vez en su publicación inicial de forma episódica– que tal vez la única pega sea que en algún caso muy puntual su inclusión no aporta demasiado a la perspectiva general, o su tratamiento no es tan fresco como en el resto. Por ejemplo, hay hasta una rebelión de las IAs por seguir su programación demasiado literalmente, como Skynet o alguno de los relatos de Asimov. En cualquier caso, son ocasiones muy puntuales y están narradas con la prosa dinámica y cuidada que se mantiene en toda la novela, por lo que no se hacen pesadas.

Proyecto Marte es una excelente novela de ciencia ficción especulativa, con una estructura original y perfectamente imbricada. Antes he mencionado La Fundación, de Asimov, y no es una comparación casual. Es una especie de Fundación (o cualquier otra saga que abarque miles de años) condensada en una novela no muy extensa y con un ritmo y tono mucho más ligero, dicho esto como un gran punto positivo. No es fácil condensar el sentido de la maravilla y la especulación sociológica en una narración de este tamaño sin caer en clichés o tratamientos vacuos, y LJ Salart lo consigue perfectamente. Es sin duda el mejor libro que he leído este año, y no puedo mas que recomendaros que no lo dejéis escapar, especialmente si os apetece leer sobre nuestro hipotético futuro sin enterraros en un tocho de dos mil páginas.

Nota: He leído la edición que en su momento autopublicó el autor, pero luego compré en digital la versión de Cazador de Ratas, que amplía la historia por los extremos con algunos relatos más, y la hace aún más redonda, así que os la recomiendo.

2 comentarios

  1. ¿He llorado? He llorado. Muchas gracias, muchas muchas muchas. Tras tantos años de rodas PM y tantas reseñas, uno cree que no le van a llegar, y joder si ha llegado. Gracias a ambos.
    Y sí, PM es mi (homenaje a) Fundación. Estoy de acuerdo en los contras, hay relatos que pueden fallar. Aunque, y que no suene a defensa del autor, lo bonito de estas estructuras es que cada lector puede contectar con una historia (como pasaba con UCE). Me parece especialmente bonito que Darío conectes con los padres de Amina y yo con Isaac, cada uno desde nuestra experiencia.
    y no, no había planificación de capítulos en el blog. Iba escribiendo segun apetecian los temas o me salían las historias. Hay relatos que empecé totalmente a ciegas. Con la reescritura y preparación para la edición fui tramando mejor las relaciojes entre personajes y capítulos. Aunque los Rivages siempre estuvieron, y la unidad.

    Insisto, muchas muchas gracias.

  2. Gracias a ti por la novela. Es en realidad muy refrescante, y todo lo que se hable de ella es poco. Me alegro de haber ‘sentido’ esa conexión con la Fundación, porque en realidad al leer tu libro me recordaba a los años 90 y mi adolescencia, que fue cuando tuve una epoca de descubrir la Fundación y leerme todo Asimov o parecido. Proyecto Marte deja esa sensación de maravilla y especulación, y hacerlo en un número razonable de paginas me parece un gran logro.

    En efecto, es curioso como reflejamos nuestras experiencias en la lectura, y si, como yo me identifique con los padres de Amina y tu con Isaac. Otro logro es imbricar en la novela diferentes sensibilidades.

    La verdad, que encima hicieras esto sin una planificación me parece alucinante. Lo dicho, pienso leer todo lo que escribas…

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