
- Título: Walkaway. Una vida por defecto
- Autor: Cory Doctorow
- Editorial: Capitan Swing
- Formato: rústica con solapas
- Disponible en e-book: sí
- Traducción: Enrique Maldonado Roldán
- Nº de páginas: 551
- Fecha de publicación: marzo de 2023
- Fecha de lectura: mayo de 2023
- Enlace de compra: cyberdark
Walkaway: la vida por defecto es un novelón –en tamaño y en contenido– repleto de acción, tópicos de la ciencia ficción, personajes variopintos y reflexión sobre nuestro sistema socio-económico y sus posibles alternativas. Si quiero hablarte de todo esto, me temo que esta reseña va a ser un pelín larga, pero espero que merezca la pena.
Ya había tenido ocasión de leer a Cory Doctorow en Radicalizado (Capitán Swing, 2022), colección de novelas cortas de la que te hablé en esta reseña. Lo que caracterizaba a los cuatro textos contenidos en ese libro era una visión crítica de diferentes aspectos del sistema capitalista –las patentes y derechos de propiedad industrial, la sanidad privada y los seguros, el racismo y el individualismo extremo–. Pues bien, lo que encontrarás en Walkaway es algo parecido, pero mucho más ambicioso: no solo contiene esa visión crítica hacia el capitalismo, esta vez desde un enfoque más amplio e integral, sino que además se arriesga con una propuesta de sistema alternativo, basado en valores completamente diferentes: el sistema de los andantes.
Podría resumir la trama de la novela diciendo que trata de los intentos de algunas personas y comunidades de escapar de las redes alienantes de la sociedad capitalista para vivir de una forma completamente distinta, basada en la solidaridad y el altruismo, frente al empeño de la clase dirigente en sofocar un movimiento que puede llegar a amenazar su privilegiada forma de vida.
Como este es el meollo del libro, creo que merece la pena detenerse en comentar en qué consiste esa alternativa que Doctorow propone. Siguiendo la terminología acuñada por la novela, me referiré a ella como el sistema de los andantes, y al mundo capitalista, tal como lo conocemos, el mundo o la sociedad pordefecto. En el futuro claramente distópico que propone Walkaway, existen grandes zonas geográficas, incluyendo pueblos y ciudades, que han sido abandonadas, con todos sus recursos, por Pordefecto. Lo que los andantes hacen es, literalmente, echarse a andar e ir aprovechando todos esos recursos abandonados o fabricando los suyos propios –evidentemente, esto es mucho más sencillo cuando la tecnología de la impresión 3D es tan avanzada que puedes imprimir, litaralmente, cualquier cosa–, generalmente en comunidades donde todo el mundo aporta lo que puede, sin esperar nada a cambio. Cuando una de esas comunidades, por el motivo que sea, deja de ser viable, sencillamente, echan a andar de nuevo y vuelven a empezar.

De esta forma, Doctorow plantea un nuevo tipo de sociedad en la que nadie ansía poseer nada –la propiedad privada no es que sea abolida, es que no tiene sentido ninguno– y donde la principal virtud que alguien puede ostentar es el trabajo por la comunidad, sin esperar contraprestación: cada uno trabaja y aporta, sencillamente, porque eso es lo correcto. Puede antojarse una premisa un tanto ingenua, pero el autor parece haber pensado bien en los fallos inherentes a un sistema como este, y lo resume de forma muy clara en la siguiente cita:
Ese es el dilema andante: si tomas sin dar, estás gorroneando. Si llevas un registro de lo que todo el mundo toma y da, eres un sistema de puntuación con patas y das miedito.
Walkaway, pág. 100
La forma que elige Doctorow para presentar este sistema económico y social alternativo es seguir las andanzas de tres amigos que deciden dejar atrás su vida convencional y echar a andar. Pronto comienzan a interactuar con otros andantes y van conociendo las reglas no escritas de esta nueva sociedad a la vez que el lector, generalmente a través de largas conversaciones en las que el debate y la narración de experiencias pasadas cobran especial relevancia. Pero a medida que avanza la historia van apareciendo más y más personajes, todos ellos con papeles importantes en la trama, y nuestros tres amigos van cediendo protagonismo, de manera que Walkaway se convierte en una novela coral, donde cada personaje hace su aportación relevante y sería difícil elegir uno o dos como protagonistas únicos. Del mismo modo que entre los andantes no hay –o no debería haber– líderes ni «copos de nieve especiales», no hay tampoco personajes que puedan atribuirse el protagonismo de la novela en exclusiva,
Pero no todo es debate socioeconómico en Walkaway. La novela contiene muchísimos elementos propios de la ciencia ficción, algunos muy clásicos y otros más innovadores. En un mundo tecnológicamente muy avanzado, las comunidades andantes se ayudan unas a otras a través de las redes: incluso el progreso científico y tecnológico de los andantes es público y compartido. Y uno de los logros andantes –sin ánimo de hacer spoiler, es un tópico recurrente en ciencia ficción en su versión transhumanista– puede poner en peligro todo el sistema de Pordefecto. Desde ese momento, la lucha se vuelve más encarnizada y la acción más rápida.
Respecto a la experiencia lectora, la novela es bastante larga, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta que transcurre a lo largo de varias décadas y la gran carga ideológica que trata de transmitir. La primera parte es más pausada, dedicada a la presentación del mundo pordefecto, el sistema andante y algunos de los personajes principales. Pero una vez establecido el quién es quién y el por qué del conflicto, la narración se vuelve más ágil, abundan más las escenas de acción, se produce algún giro inesperado y los tiempos narrativos vuelan. Puede que esta estructura suponga un problema a los lectores menos pacientes o más interesados en la trama que en las ideas. En mi caso particular no fue así. Disfruté de las dialécticas conversaciones entre los personajes, que el autor aprovecha para exponer con claridad los pros y contras de la propuesta andante, así como la opinión que le merece el mundo pordefecto.
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