lengua de pájaros: cruel fantasía y dura realidad

Lengua de pájaros, de Víctor Sellés
  • Título: Lengua de pájaros
  • Autor: Víctor Sellés
  • Editorial: Obscura
  • Formato: tapa dura
  • Nº de páginas: 341
  • Ilustración de cubierta: Laia Baldevey
  • Fecha de publicación: junio de 2020
  • Fecha de lectura: junio de 2020
  • Enlace de compra: web de la editorial

Víctor Sellés es un autor que ya estaba en mi punto de mira desde que publicó un par de relatos en sendas antologías seleccionadas por Mariano Villarreal: Artemusa, bar & club, en Dark Fantasies (Sportula, 2017)) y Blue, en Ciudad nómada y otros relatos (Sportula, 2018).

Los dos cuentos mencionados son muy diferentes entre sí. El primero es una fantasía oscura en la que el tema subyacente es la explotación sexual, personificada a través de sirenas. El segundo denuncia el trato inhumano hacia las mareas de inmigrantes ilegales, a través de una fábula de ciencia ficción. En ambas historias, Sellés hace gala de una prosa muy depurada y de mucha desenvoltura en la narración breve.

Así que recibí con mucha ilusión y grandes expectativas la publicación de su primera novela en castellano –ha publicado anteriormente un par de ellas en inglés, bajo el pseudónimo de Terry Graves–, y además de la mano de una editorial recién nacida y que ya me había dado alguna alegría (Obscura, diez relatos, VV.AA.).

Debo reconocer que, cuando leí la sinopsis de la novela, me hice una idea equivocada. En ella se habla del niño Abel y su amiga Tania, de un Mundo Borroso y de un portal que hay que cerrar. Con esos elementos, pensé que se trataría de una novela destinada a un público tirando a joven y que me encontraría la típica novela de niños que corren aventuras en mundos fantásticos, aunque ambientada en Galicia. No es que pintara mal, pero lo cierto es que me equivoqué totalmente.

¿Qué encontramos en Lengua de pájaros?

Sí, los protagonistas de Lengua de pájaros son un niño y su amiga adolescente. Sí, hay un portal que lleva a otro mundo. Y sí, ese portal está en un castro gallego. Pero Lengua de pájaros no es una novela de portales mágicos y aventuras en mundos paralelos para el público juvenil consumidor de Las crónicas de Narnia. Va mucho más allá de eso y ha superado con creces las expectativas que tenía puestas en su autor.

En Lengua de pájaros uno de los protagonistas es un castro gallego
Castro gallego (Baroña)

Lengua de pájaros combina elementos de varios géneros fantásticos, mitos y leyendas populares y realismo con un resultado sobresaliente. Nos encontraremos alusiones explícitas a obras sobradamente conocidas: Alicia en el país de las maravillas, Las crónicas de Narnia, Peter Pan, El Mago de Oz… Todas ellas historias en las que sus protagonistas viajan a otros mundos, ya sea a través de portales mágicos o «girando en la segunda estrella a la derecha». También está muy presente la mitología céltica, con los druidas y las fechas señaladas como Samhain, y la gallega, con las bruxas y la Santa Compaña.

No solo la literatura de fantasía más popular deja su impronta en Lengua de pájaros. Toda la novela destila un amor incondicional a los libros y la literatura, a través de sus personajes, pero también por las múltiples fuentes de las que bebe. Hasta Pinocho y Hamlet tienen su papel en el libro.

Además, la novela contiene también grandes dosis de realismo, en la línea de denuncia que ya apuntaban los dos cuentos mencionados de Sellés: las drogas, el abuso sexual de menores y el bullying están a la orden del día en el entorno de los protagonistas. Estos elementos hacen que la obra se aleje de esas otras historias, más amables, a las que hace referencia.

Y, sin embargo, todos estos elementos que acabo de mencionar no están en el centro de la historia, aunque puedan formar parte importante de ella y de la ambientación general de la novela. En realidad, todo lo que le pasa a Abel gira en torno a otra leyenda muy popular, que no mencionaré para no estropear la lectura a nadie, pero a la que Sellés le da un giro original y muy inquietante.

Experiencia lectora

El libro empieza con un episodio de la infancia de Abel, cuando aún era un bebé, a modo de prólogo –que puedes ver y escuchar en este video, narrado por Noviembre Nocturno–. A partir de ahí, damos un salto temporal y vemos a un Abel preadolescente, acosado brutalmente por sus compañeros de clase. El niño aún sufre las secuelas de una parálisis infantil y tiene una extraña relación con su madre. En tan solo un capítulo, este personaje entrañable consigue encandilar al lector.

Víctor Sellés
Víctor Sellés

Los capítulos centrados en Abel y su historia se van alternando con otros que nos hablan de guías y enlaces, miembros del pueblo druídico encargado de vigilar los portales hacia el Mundo Borroso, del que tendremos también los primeros atisbos.

De esta forma, parece que estamos leyendo dos historias diferentes. Por un lado la de Abel, de corte más realista pero donde hay multitud de detalles inexplicables y en la que abundan las referencias a las bruxas y otras supersticiones populares, así como elementos de la tradición celta y un bosque embrujado que Abel percibe como su hogar, más que su propia casa. Por otro, la historia de un pueblo que utiliza niñas –obtenidas de forma bastante poco ética– como enlaces para acceder a una realidad poblada por criaturas encantadoras y siniestras a la vez.

El ritmo es bastante ágil a lo largo de toda la novela y la tensión narrativa alcanza su punto álgido en el último tercio. Pero a partir del tercer o cuarto capítulo, yo ya estaba irremisiblemente atrapada por la historia de Abel y Tania, por esas criaturas inaprensibles del Mundo Borroso, por ese bosque encantado en el que Abel siente ser el rey –¿habéis visto la preciosa cubierta de Laia Baldevey?–, por el misterio sobre el origen de Abel y sus lazos familiares con la brujería, por el incierto destino de las niñas-enlace y por cómo y cuándo se cruzarán ambas historias…

Sellés demuestra mucha habilidad al ir dejando caer detalles y pinceladas que inquietan al lector o puede que le pasen desapercibidas en ocasiones, pero más o menos hasta la mitad de la novela consigue que la impresión predominante sea la de estar viendo solo la superficie de algo mucho más profundo. Lo que pueda haber debajo, además de dejar perturbadoras huellas en el exterior, que son lo único que observamos, se adivina bastante aterrador.

Como comentaba antes, no es una historia amable. No lo es en su parte realista, como adivinaréis por los temas que toca y que ya mencioné, pero tampoco lo es en la fantástica. El Mundo Borroso no es una realidad alternativa a la que los niños puedan escapar cuando se sienten incomprendidos o infelices en su propia dimensión. Las criaturas que habitan ese mundo fronterizo, idealizadas a través de las leyendas populares, resultan terroríficas por lo absolutamente ajenas e inhumanas.

Tampoco los druidas, encargados desde tiempos ancestrales de controlar los portales para evitar que los habitantes «del otro lado» accedan al nuestro, son los magos bondadosos y todopoderosos que siempre conocen la solución a cada problema. Al contrario, son personas tan imperfectas como las demás, y sus métodos pueden dar tanto miedo como las criaturas de las que dicen protegernos.

No quiero desvelar más sobre la trama, La historia es de esas que se disfruta más cuanta menos información previa se tenga. De esta forma, nos vamos dejando sorprender a cada paso, nos montamos nuestra propia historia mental para que luego el autor la desmonte de un plumazo y podemos disfrutar cada nueva revelación. Pero no me resisto a comentar que Lengua de pájaros tiene un final que me ha parecido una maravilla, por lo inesperado, por lo que tiene de desgarrador y poético al mismo tiempo y, por qué no decirlo, por lo emocionante.

Resumiendo un poco, Lengua de pájaros es una novela muy recomendable, en la que la mezcla de elementos muy clásicos consigue un resultado innovador, diferente. Sorprende la manera en que los mitos ancestrales y la realidad más prosaica y sucia se entrelazan para dar forma a una historia cruel y unos personajes entrañables que permanecerán con vosotros mucho tiempo después de haber pasado la última página del libro.

2 comentarios

  1. Le tengo unas ganas tremendas. Como bien dijiste, tengo a Victor fichado desde las antologías de Mariano, donde Blue fue uno de mis relatos favoritos. PEro es que además esta historias, por lo que has ido desgranando, tiene ese halo de fantasía que tanto me gusta. Con aventuras, pero algo más. Con magia, pero algo más. Gracias por aumentar las dosis del hype 🙂

Responder a mangrii Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .