La parábola del sembrador: una advertencia

  • Título: La parábola del sembrador
  • Autora: Octavia E. Butler
  • Editorial: Capitan Swing
  • Traducción: Silvia Moreno Parrado
  • Formato: rústica con solapas
  • Nº de páginas: 342
  • Diseño gráfico: Filo Estudio
  • Fecha de publicación: marzo de 2021
  • Fecha de lectura: marzo de 2021
  • Enlace de compra: en papel: Cyberdark; e-book, formato MOBI: Amazon; e-book, formato EPUB: Casa del Libro

Es un enorme placer y una alegría constatar cómo poco a poco vamos teniendo más textos de Octavia E. Butler disponibles en castellano. En 2018 pudimos leer Parentesco (1979) gracias a Capitan Swing y en 2020 Hija de sangre y otros relatos (1995), de la mano de consonni. Este 2021 viene también cargadito de Butler, con este libro que te traigo y el anuncio de Nova de la publicación de La estirpe de Lilith (1987-1989), la trilogía Xenogénesis, en un solo volumen este mismo mes de abril.

La parábola del sembrador, publicado por primera vez en 1993, iba a ser el primer tomo de una serie de tres que Butler no llegó a concluir. La segunda parte, La parábola de los talentos, se publicó en 1998 y mereció el premio Nébula a la Mejor Novela en 1999. Butler nunca escribió la tercera parte.

No me extenderé hablando sobre la figura de Octavia E. Butler ni acerca de lo que su obra tuvo de revolucionario para el género de la ciencia ficción. Ya se ha escrito mucho acerca de ella y apostaría a que se va a escribir mucho más en un futuro cercano, gracias a la reedición, también en Estados Unidos, de muchos de sus libros. Aunque si quieres saber más acerca de la cantidad de barreras que tuvo que romper para convertirse en el icono que es hoy, te recomiendo que leas precisamente Hija de sangre y otros relatos (consonni, 2020), donde se incluye su ensayo autobiográfico Obsesión positiva.

De lo que hemos venido a hablar hoy es de La parábola del sembrador, un libro escrito en los años 90 del siglo pasado y ambientado en la década de los 20 de este siglo. Concretamente, la acción transcurre entre 2024 y 2027 y nos presenta un mundo que podría ser postapocalíptico si no fuera porque no ha habido apocalipsis. Simplemente, todo lo que ocurre es la consecuencia natural de lo que la humanidad viene haciendo desde siempre. Y eso es lo que más miedo da. Vamos al lío.

La historia

En este futuro distópico imaginado por Butler, la sociedad y la economía estadounidenses se están desmoronando. El cambio climático ha provocado una sequía tan persistente que el agua resulta más cara que la gasolina. Los políticos han perdido absolutamente el control de la situación y parecen gobernar solo sobre el papel. La policía y los bomberos solo ayudan a quien puede pagar. La fragmentación social se ha exacerbado hasta un nivel insostenible: los ricos viven de forma opulenta, protegidos por muros, alambradas y servicios de seguridad privados. Una empobrecida clase media trata de mantenerse en pequeñas y precarias comunidades autosuficientes también resguardadas tras sus propios muros. Al otro lado quedan los indigentes, los que no tienen nada pero son capaces de cualquier cosa para sobrevivir.

Nuestra protagonista, Lauren Olamina, es la hija adolescente del pastor de una de esas pequeñas comunidades y nos narra sus vivencias a través de las anotaciones en su diario. La primera parte de su historia transcurre en ese pequeño barrio amurallado en el que vive, y presenta de una forma cruda las dificultades del día a día, los peligros que deben enfrentar y cómo su familia y sus vecinos se organizan para conservar su frágil forma de vida. Pero Lauren percibe claramente que su comunidad tiene fecha de caducidad y que esta se acerca de forma inexorable.

La segunda mitad del libro nos describe el viaje de Lauren hacia el Norte, en busca de un lugar mejor donde establecerse. A lo largo de su camino irá formando un pequeño grupo del que ella y la religión que ha creado constituyen el aglutinante. Y es que Lauren dedica mucho tiempo a reflexionar y poner sus pensamientos por escrito en un libro al que ha puesto por título Semilla terrestre: los libros de los vivos.

La novela está repleta de episodios violentos, crueles, traumáticos. No puede ser de otra forma en el futuro que Butler ha imaginado. Para la mayoría sobrevivir, conseguir agua y comida son los objetivos prioritarios, sin importar el modo ni lo que pueda costar en sufrimiento o vidas ajenas. Excepto para Lauren, que sufre hiperempatía: siente en sus propias carnes el dolor de todo ser vivo, ya sea persona o animal, al que vea sufrir. Como puedes imaginar, esto constituye un gran hándicap para defenderse en un mundo en el que impera la ley del más fuerte.

Sin embargo, no todo en La parábola del sembrador es sufrimiento y muerte. También hay solidaridad, altruismo, amor y amistad, porque es lo que caracteriza al ser humano: ser capaz de lo peor y también de lo mejor. Así, el pequeño grupo de Lauren se convierte en una pequeña luz de esperanza que brilla en la oscuridad de un mundo convulso y una sociedad que es como un cadáver en descomposición.

El fondo

A lo largo de la novela, Butler toca muchos de los temas que son habituales en su literatura. La discriminación racial y de género, la explotación sexual, los abusos laborales de las grandes empresas capitalistas, que en la novela guardan reveladoras similitudes con las prácticas esclavistas… Pero creo que el gran mensaje que se puede extraer de La parábola del sembrador es una advertencia sobre el futuro de la humanidad.

Como decía al principio, creo que lo más aterrador de este libro es que Butler no nos cuenta lo que ha ocurrido para que el mundo haya llegado al punto en el que se encuentra. Pero es que tampoco hace falta que nos lo diga. En la actualidad ya se pueden percibir las semillas de lo que, de arraigar, puede convertirse en el principio de nuestro fin. El cambio climático es una realidad que parece imparable, así como la progresiva desertización del planeta. La fragmentación de la sociedad también se hace cada día más evidente, sobre todo desde la crisis económica de 2008. Y probablemente, por desgracia, se agrave aún más tras la nueva crisis a la que nos aboca la pandemia de Covid-19: ricos cada vez más ricos, una clase media cada vez más mermada y un número creciente de familias y personas que viven al borde del abismo, cuando no han caído ya.

También vivimos una época convulsa en cuanto a la política, nacional e internacional. La vergonzante presidencia de Trump en Estados Unidos con su más vergonzante episodio final del ataque al Capitolio, el auge de la extrema derecha en Europa, como siempre ha ocurrido históricamente, cuando el descontento social ha creado el caldo de cultivo adecuado para su crecimiento… No sé a ti, pero a mí me parece que hechos así podrían aparecer perfectamente al principio de una novela distópica, aunque dan mucho más miedo, precisamente porque son reales.

Y, sin embargo, La parábola del sembrador también ofrece un mensaje de esperanza, personificado en Lauren y su Semilla terrestre, de la que no puedo resistirme a reproducir aquí una cita que me gustó especialmente:

El prodigio es, en esencia, flexibilidad y una obsesión persistente y positiva. Sin persistencia, lo que queda es el entusiasmo del momento. Sin flexibilidad, lo que queda puede canalizarse hacia un fanatismo destructor. Sin una obsesión positiva, no hay nada de nada.

Lauren Oya Olamina. Semilla Terrestre: los libros de los vivos

Este es el mensaje que me quedo: obsesionémonos positivamente en cambiar el mundo, en convertir nuestro entorno en un lugar mejor, como Lauren intenta cambiar el suyo, sin fanatismos y con persistencia. Es la única manera.

La forma

La prosa de Butler en esta novela, magníficamente traducida por Silvia Moreno, es extremadamente sencilla y directa, lo que consigue que el libro, a pesar de sus más de trescientas páginas, se lea casi del tirón. No olvidemos que La parábola del sembrador es el diario de una adolescente, que sabe leer y escribir solo porque es la hija de un pastor. En el futuro que se nos muestra en la novela ya no hay escuelas y la mayoría de los indigentes son analfabetos. De esta forma, el estilo literario se adapta perfectamente a las características de la narradora.

Así, lo que percibimos al leer la novela es la voz de una joven sorprendentemente perspicaz y reflexiva que, por un lado, se esfuerza en trasladar al papel sus ideas acerca de Dios y el futuro de la humanidad, valiéndose casi siempre de metáforas. Por otro, describe lo que hace y lo que ve hacer a los demás con una objetividad y aparente frialdad –solo aparente– que resultan desgarradoras.

La edición de Capitán Swing está perfectamente cuidada, se nota que se ha hecho con mimo. Me gustaría destacar el diseño de la cubierta, por su sencillez de líneas y colores y también por su textura, con algunos elementos en relieve y con brillo. Además, incluye un breve pero interesante prólogo de la conocida periodista y feminista Gloria Steinem.

En definitiva, una novela que se puede leer como una historia de aventuras en un mundo preapocalíptico y distópico, pero que encierra un mensaje trascendente, mucha denuncia social y una advertencia lúcida sobre el futuro que nos espera si no hacemos nada para evitarlo.

Un comentario

  1. No miento si digo que me muero de ganas de leer más cosas de Butler tras haber devorado La estirpe de Lilith (si, lo sé, voy adelantado, pero es para cosas XD). Tengo claro que tanto este como Parentesco caen antes de terminar 2021 🙂

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